Como las cajas chinas, en las que una se va encajando en otra, la obra Ana y los aficionados nos presenta una obra de teatro en la que tiene lugar un ensayo teatral.
La acción del texto de Mariano Medina se desarrolla dentro del propio espacio donde se representa. En ella, Ana, una aficionada al teatro, recrea sobre las tablas el mismo drama que sufre en su vida privada: la marcha de su hija, Lola, que se ha ido de casa.
En el transcurso del ensayo se entrecruzan fragmentos de la obra que se ensaya con otros que corresponden a la vida privada de Ana y es a través de esta segunda historia que conocemos los verdaderos sentimientos que ocasionan las peleas, los abandonos y la pérdida de nuestros seres queridos.
Mariano Medina es miembro del grupo de teatro Santiago Rusiñol.